El dolor de cuello o cervicalgia es  uno de los principales motivos de dolor y molestias en los pacientes que acuden a la consulta de Fisioterapia.

Se podría estimar que entre un 20-70 % de la población experimentará algún episodio de cervicalgia a lo largo de su vida, siendo una de las principales causas de baja laboral y motivo de disfunción para los usuarios que la sufren, pudiendo llegar a repercutir a nivel social y familiar.

¿Cuáles son los síntomas más comunes relacionados con las cervicalgia?

Además del dolor cuello propio de la cervicalgia, en ocasiones éste puede estar asociado con un amplio abanico de síntomas entre los que cabe mencionar:

  • Cefaleas o dolores de cabeza
  • Mareos y sensación vertiginosa (parecido a los vértigos del oído pero el problema está en la musculatura de la región cervical como suboccipitales y esternocleidomastoideo)
  • Tinnitus o acúfenos
  • Restricción de la movilidad de cabeza y cuello
  • Afectaciones en miembros superiores como pueden ser dolores irradiados, hormigueos y en casos extremos limitaciones funcionales.

¿Por qué es importante que recibas atención fisioterapéutica para el dolor de cuello o cervicalgia?

En muchas ocasiones el estrés del día a día hace que no prestemos la atención necesaria a estos síntomas, dejando de lado el dolor hasta que se convierte en un motivo de disfunción. Con frecuencia intentamos suplir la ayuda de un profesional con la toma excesiva de medicamentos, perjudicando  además a otras partes de nuestro cuerpo sin actuar de manera directa sobre el origen del problema.

Como primer paso el fisioterapeuta te realizará una entrevista y valoración exhaustiva para conocer el origen de tus síntomas y los posibles factores de riesgo asociados. De este modo será posible enfocar el tratamiento de la manera más personalizada posible, ya que como bien sabemos, cada paciente es un mundo y por ello cada uno merece una atención totalmente individualizada.

Posteriormente se elaborará un plan de tratamiento teniendo en cuenta lo anterior con el objetivo de disminuir y aliviar los síntomas provocados por tu lesión y por consecuencia llegar a mejorar la calidad de vida que se puede ver menguada por ese dolor.

Entre las herramientas de tratamiento más comunes se puede mencionar:

  • Masaje terapéutico
  • Movilizaciones, estiramientos
  • Punción Seca de la musculatura afectada
  • Ejercicio terapéutico
  • Termoterapia
  • Educación terapéutica: con el fin de hacer al paciente conocedor de sus síntomas y de aquellas herramientas que puede usar ante la reaparición del dolor para que adquiera un papel activo de cara a su dolencia.

Cuando  el dolor agudo haya desaparecido se recomienda  incorporar a tu vida algo de ejercicio físico que te ayude a ganar fuerza, elasticidad, amplitud articular para que no se vuelva a repetir un episodio de dolor y limitación funcional que te incapacite para las actividades de tu vida diaria.

Se recomendará la actividad óptima para cada paciente.

Por ejemplo en Al-Alma  podemos ofrecerte clases de Yoga, Pilates y gimnasia abdominal hipopresiva que te ayudaran a mejorar tu estado físico y mental.

Por lo tanto, si tu objetivo es disminuir y solucionar tu sintomatología, prevenir recaídas y mejorar tu calidad de vida, no dudes en acudir al fisioterapeuta y recibir el abordaje personalizado que tu cuerpo y tu salud se merecen!

 

 

 

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