Cada vez es más común que los pediatras e incluso neumólogos nos deriven a los peques a tratamientos de fisioterapia respiratoria.
Se han dado cuenta que mejoran los tiempos de repuesta y la dosis de medicación necesaria.
Sobre todo son derivados cuando el proceso cursa con gran cantidad de secreciones (mocos), que se acumulan y que los peques simplemente no son capaces todavía de expulsar porque les falta maduración del sistema respiratorio.
Pero la fisioterapia respiratoria no se queda ahí, podemos ayudar en muchos procesos crónicos como puede ser el asma, que aunque están muy controlados con la medicación suministrada, se puede mejorar la capacidad respiratoria del peque e incluso se deben tratar los problemas osteomusculares que puedan tener, a las personas asmáticas las crisis les producen acortamiento en cadenas musculares debido a los esfuerzos respiratorios que si no son debidamente tratados van ocasionando ajustes posturales que en el caso de los niños se pueden fijar porque se encuentran en plena desarrollo muscular.
Otro gran ejemplo es el tratamiento tras una neumonía, no solo es necesario tratar en el momento que hay secreciones. Tras una neumonía el lóbulo o segmento donde haya estado genera una cicatriz, que si no se trata con fisioterapia se queda y en un futuro esa cicatriz puede hacer que ese segmento o lóbulo del pulmón deje de funcionar y se atrofie. Existen casos de adultos a los que realizan un RX tórax y al verla les preguntan si de pequeños han tenido algún problema pulmonar porque observan el daño causado por la cicatriz que en su día de pequeño dejo la neumonía.

Si tu peque ha sufrido un proceso respiratorio y tienes dudas o crees que podemos ayudarte, llámanos y te ponemos en contacto con nuestra fisioterapeuta especializada, ella puede indicarte la mejor opción para su recuperación.

Anota además el taller para lidiar con los mocos el próximo martes!

 

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