En pleno siglo XXI, inmersos en la sociedad de la información, con más recursos educativos a nuestro alcance, los padres a veces seguimos sintiendo que estamos perdidos en la educación de nuestros hijos. ¿Es esto posible? ¿Por qué no nos sirve toda la información que nos llega? Si en internet hay de todo…
Podemos decir que hemos pasado de una época en la que la crianza de los hijos se hacía siguiendo patrones familiares a tener que elegir una vía de educación entre las que nos presentan las últimas corrientes de moda o las tradicionales, pareciendo en algunos casos, que los patrones son iguales y sólo hay una forma de resumir una crisis en la educación de nuestros hijos.
Al igual que en los sistemas educativos, se nos transmite que cada problema tiene una vía de resolución, y se nos juzga en base a la solución que adoptamos, olvidando la individualidad de nuestros hijos y la diferencia entre unas familias y otras y obligándonos a poner parches para ir “solucionando” los conflictos que nos van surgiendo en la crianza.
Hay que reconocer que ciertos programas de televisión en los que los psicólogos infantiles muestran siempre la misma forma de afrontar los cambios de conducta, hacen mucho daño a la profesión y a todos aquellos que trabajan dando apoyo a las familias desde el conocimiento de sus peculiaridades y la individualidad del peque.
A lo largo de la vida de nuestros hijos, los padres vamos tomando decisiones con toda la información de que disponemos, nuestra intuición y el conocimiento de nuestros hijos, y con el mejor criterio posible. En ocasiones surgen etapas complicadas en las que por más que intentamos, no logramos encontrar una solución que nos funcione. Ninguna de las corrientes que leemos en las redes, o que nos cuentan nuestros conocidos nos sirven… ¿Por qué?
La respuesta es sencilla. Estamos tan condicionados y tan confiados en que esto de la crianza es “sota, caballo y Rey”, que a veces no consideramos todos los factores que intervienen, o hemos asumido un origen erróneo, o nuestro grado de implicación es tan elevado que nos cuesta detectar qué está ocurriendo realmente.
Ocurría hace un par de meses que una mamá vino a preguntarnos qué hacer para solucionar la enuresis nocturna de su peque de 5 años (Escapes de pis), asumiendo totalmente que se debía a factores relacionados con la relación madre-hijo, pues esto es lo que había leído en internet y lo que le decía todo el mundo. Era una forma de llamar su atención.
La solución era sencilla, el peque estaba tan cansado que dormía profundamente y soñaba que se hacía pis en el baño en vez de despertarse… Nadie le había preguntado al niño si soñaba… Bastó con una consulta de Counseling Educativo y una semana para solucionar ese “grave” problema! El peque empezó a acostarse una hora antes y a tocar la cerámica fría del wc para tener una sensación de temperatura (en los sueños no existe la temperatura), de forma que gracias a esto y al amor de sus padres que le acompañaron en el proceso, en una semana estaba solucionado.
Los padres se quedaron muy sorprendidos de no haber sido capaces de darse cuenta, algo totalmente normal cuando estamos tan sumamente condicionados. A veces es necesaria una mirada objetiva de un profesional.
Existen muchos padres que tardan años en asumir que no saben manejar algún aspecto de la crianza de sus hijos, y cuando lo hacen es complicado recuperar el tiempo perdido. La consulta a un profesional no implica que exista un problema mayor, sino que estamos dispuestos a ser guiados en beneficio del peque y de la familia.
La figura del Counseling Educativo y el Mindfulness Infantil está ya muy aceptada y desarrollada en los países del norte de Europa y empieza a llegar a nuestro país. En ocasiones se nos presentan “coaches” o “asesores educativos” cuya formación se reduce a la experiencia en la crianza de sus propios hijos y que muchas veces empeoran los procesos o simplemente no logran aportar una visión real y objetiva de lo que sucede a nuestros hijos.
Nuestro consejo es siempre dejarte guiar por un verdadero profesional, psicólogo educativo o perinatal, con formación específica para el trabajo con niños y adolescentes y que tenga una visión sensible y respetuosa con las características de la familia.
Además, si tu peque es bebé, puedes unirte a los Counseling Grupales, en los que se charla y trabaja de forma distendida en los aspectos fundamentales de la crianza y la educación, mientras que entramos en contacto con otros padres y distintos estilos de crianza.
En Al-Alma, siguiendo los principios que aportamos a todos nuestros tratamientos y actividades, ponemos a tu disposición el servicio de Counseling Educativo para tratar aquellas dudas o intuiciones que nos surgen a los padres y acompañarte en el camino de la crianza y la educación. Además de completar tu formación con talleres y cursos de calidad.
Para completar la oferta de servicios en la línea que Al-Alma sigue, próximamente ofreceremos un curso de Mindfullness para la Crianza y Educación que hará que los padres se sitúen en un plano diferente, el del momento presente.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *